jueves, 26 de septiembre de 2013

La vida también tiene sentido del humor.

Después de todo el cataclismo de la madrugada del miércoles, después de todo el berrinche, de todo el torbellino, siento alguna culpa. Pero considero que fue mejor sacar todo eso en un mini-cuento que vomitarlo encima de una persona. Se que mis palabras a veces propician muchos males, pero entre menos sean, será mejor para mí y para los demás. Ahora me doy cuenta de que muchas cosas pasan por algo, y que ésto que ha ocurrido es para darme la lección de que es necesario un cambio en mí. Aprender a ya no aplicar el "Dando y Dando" será una de mis próximas metas. Al igual que empezar a procesar éstos sucesos más rápido, pues no puedo seguirme permitiendo estar estancado por tanto tiempo. La auto compasión, quizás, es el peor de mis defectos, después de la ira y la rencorosidad, claro. Mi paranoia, otra de mis barreras a destruir, me lleva siempre a pensar estupideces que alimentan la ira, a la cual yo llamo "la serpiente".


Pensamientos como:
"Ahora resulta que mi maestro de Thelema es un Yogi. Alcanzar la iluminación sin importar a quién te lleves de corbata y aunque debas tomar medidas".
"¿Y si por eso el universo puso en mi camino a su ex, incluso antes de conocerle? Nunca quise creer nada de lo que me dijo pero... Quizás todo son mentiras".
Son pensamientos que en verdad me hacen daño. No se por qué llegan a mi, ni se por que son tan numerosos. Quizás mi mente usó ese mecanismo para prevenirme de lo que pudiera pasar. Pero, ¿y si no es así? ¿Y si solo alucino?
Ya no se quién dice la verdad. Dudar tanto es malo, pero mi fe se tambalea. Ya ni siquiera se qué es verdad. Qué asco es desconfiar de alguien a quién amas, pero da más asco desconfiar de uno mismo. ¿En qué momento me volví así? Inseguro...
Dudar y pensar todo el tiempo es algo que me saca de muchos apuros en mi carrera, pero en la vida... Es un infierno.
Ah... Las traiciones. Esos eventos que marcaron mi vida (¿Para siempre?), al punto en el que incluso su nombre, a pesar de significar "Luz de Dios", es para mí un mal augurio. Y es que no es lo mismo "Luz de Dios" que "El portador de la Luz" (Lucifer), pero vaya que son semejantes.

Ya no puedo ir por ahí obstaculizando a todos con mi patético papel de la víctima. Ya no puedo ir por ahí pensando cosas malas de medio mundo para prevenirme de algo que ni si quiera se si es cierto. Pero lo más importante, ya no puedo seguir haciéndome daño a mí mismo.

Quizás, pensándolo un poco mejor, si deba aplicar una dowhatthouwilteada de vez en cuando, pero no tan radical, claro.
Y es que yo aún no puedo andar dowhatthouwilteando por la vida así como así, aun las culpas troles me invaden demasiado. Aún no puedo alcanzar mis metas a cualquier costo. Aún no puedo cortar de tajo lazos sin sentir remordimientos. Aún no puedo volar sin que me importe un carajo cuánto van a extrañarme. Aún no puedo ser feliz a pesar de los demás :(
Qué horror...

¿Pero y si las cosas no son así?
¿Y si todo es invento mío?
¿Y si toda mi realidad es un absurdo? Un mal entendido de todos los mensajes que el universo me da.
¿O no?

Ahora lo que me más me preocupa es deshacerme de la serpiente.
La tengo enroscada en el corazón, me lo estruja... Pero de ninguna manera voy a soltarla. No emanaré al cielo una negra serpiente para que busque y destruya lo que la originó. Ya no. Porque ahora se que yo mismo la he originado. Y que todas las serpientes que he emanado, si bien han echo mucho daño como lo ordené, terminan retornando a su origen, negras, tenebrosas, regresan su veneno a mi corazoncillo.Yo mismo soy el que se toma todo a mal, yo mismo soy el que ve al diablo en las personas, yo mismo me condené a desconfiar de todos solo porque algunos me han hecho daño, yo mismo soy el que se sabotea, yo mismo soy el que retiene, no con lazos dorados, sino con tentáculos negros a aquéllos a quienes quiero en mi vida. 
Yo mismo soy mi propio cáncer, mi enemigo, mi demonio. Yo mismo...

¿Pero, y si no? ¿Y si en verdad me engañan?
¿Y si en verdad son enemigos?
¿De qué sirve tanta reflexión? Si a fin de cuentas proviene de una mente loca y errante. No lo se. Pero escribir es una panacea al momento de aplacar esas cosas, es como vomitar mucho alcohol estando ya bien pedo, en una borrachera. Después de la vomitada, se duerme uno con una paz divina. Así siento éste vómito verbal. 
El tiempo me revelará la respuesta, y es que el tiempo es amigo de aquéllos que saben esperar y enemigo de los impacientes, y si la paciencia es una de mis pocas virtudes, he de hacerle honor ahora más que nunca.
Apenas estoy viendo algunas cosas, apenas estoy intentando darme cuenta de muchas otras, pero no puedo volar sin antes arrastrarme, y caminar, y correr para tomar impulso. 

Ahora la lista de frases inolvidables se ha echo un poco más larga:
1.- Me das Vergüenza
2.- Pinche mal amigo
3.- Eres un mediocre
4.- Aun lo sigo amando
5.- Mi decisión no es irrevocable
¿Tan fácil de erradicar soy? ¿Tan sustituible? ¿Tan insignificante? Si a mi me cuesta un chingo de trabajo sacar de mi vida a la gente aunque la haya conocido solo un mes...
¡Basta!
Silencio...
Ya no más pensamientos. Por favor...

Debo deshacerme de esa lista horrible, mi memoria debe aprender a guardar más paisajes y menos palabras hirientes, a recordar más ecuaciones y constantes que ojetadas. Debo aprender a perdonar.
Quiero aprender a perdonar.
Voy a aprender a perdonar.
Siento, en verdad, que comienzo a arrastrarme fuera del pantano inmundo que yo mismo me he creado. Siento que aún falta mucho para aprender a caminar, a correr y más aún para volar. Pero a su tiempo.
Nada llega solo por esperar demasiado, pero todo llega a su debido tiempo.

Hasta entonces, debo volver al río. El agua es siempre un misterio para mí, por mis sueños, mis experiencias, mi intuición. Debo volver a los dínamos, y arrojar esa lista inútil y ponzoñosa al agua, debo escupir la serpiente ahí. Y es cada vez más imperativo que conozca el mar. Yo se que ella tiene un regalo para mí, lo presiento, lo he sentido siempre. El hecho de imaginarme a la orilla de sus aguas me pone muy nostálgico, incluso se nublan mis ojillos.
Ya no quiero estar enfermo, ni podrido, ni sucio, ni envenenado. 

Pido perdón al universo por contribuir a su podredumbre.
Por el daño que me hiciste y por el daño que te hice, te perdono y me perdono. Te dejo libre y quedo yo en libertad.
Si, perdón, aunque aún no sepa bien qué es eso, aunque aún no sepa cómo es en realidad, en verdad esas son mis intenciones.
Y es que dicen que sólo puede perdonar aquél que ha sido perdonado.
¿Por qué no puedo perdonar? ¿Quién no me ha perdonado? ¿Tanto daño hice?
No lo se. Ya no se.
¿Qué es saber?
Lo que sé es lo que he vivido, pero ¿y si lo que he vivido es solo un mal entendido?
¿Y si lo que creo saber no es más que una visión enturbiada por ese cristal de odio?
No empecemos, mente trol, no empecemos.
Dejemos todo ésto en la lonchera, y sigamos arrastrándonos, que con el tiempo hemos de aprender a caminar, a correr, a volar, a sonreír a pesar de todo.

El tiempo es lo único que tengo a mi favor. Todo lo demás, es simplemente... Imaginario.
¡Pero qué imaginación perturbada la mía!
Y es que si de algo estoy verdaderamente seguro, es que un troll como yo, tiene una vida troll, con un humor muy ácido y muy negro, como el mío.
En fin, lo único que nos queda, es seguir teniendo sentido del humor.
Y recordar, sobre todo, que a pesar de las cosas, y a pesar de estar un poco agriado y ser rencoroso, inseguro, posesivo... Aún después de todo eso, la vida me da motivos para seguir sonriendo, y mi mente está plagada de lindos recuerdos, y que al menos una cosa se me cumpliría si llego a viejo:
Ser un viejillo con muchas, muchas historias que contar.
Mi vida, a pesar de los dramas, de las traiciones, de los amores rotos, de los fracasos... No es aburrida.
Y en cierto sentido, amo ser así. Amo sentir, amo llorar cuando me lastiman y llorar cuando estoy feliz, amo reír y hacer chascarrillos en momentos de amargura y en momentos de dicha, pero sobre todo amo mi vida troll a pesar de que sabe cómo trolearme.

Buena esa vida... Buena esa.

2 comentarios:

  1. Por algo he sentido últimamente que nos hemos hecho más cercanos, leyéndote veo que no somos tan diferentes después de todo. Sólo tenemos un matiz un poco diferente, pero hay una esencia similar en el fondo.

    Abrazo bebé. Y a seguirnos la joda, como las putas peores que somos.

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  2. Por cierto, soy tu fan número 1 de tus escritos jaja

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