Que mis letras sean el epitafio de mi tumba o la inscripción de mi escalera al cielo.
Que mis letras sean mi soga, mi cadalzo, mi yugo, mi patíbulo y verdugo.
Que mis letras sean mi medicina, mi bálsamo y mi piedra filosofal.
Que sean éstas letras mi espada y mi escudo, y también mi estandarte.
Que sean éstas letras la advertencia a la entrada del infierno.
Que sean éstas letras la puerta al paraíso y el fruto prohibido.
¡Que sean mis pecados y virtudes!
Que sean ellas, mis letras, las que me reflejen.
Que mis letras sean mi espíritu.
Que sean éstas letras mi alma.
Que sean mi cuerpo.
¡Que sean mis letras, éstas letras... que sean mi salvación y mi tormento!
Mi palabra, es entonces, la palabra; mi palabra.
Que mis letras sean mi soga, mi cadalzo, mi yugo, mi patíbulo y verdugo.
Que mis letras sean mi medicina, mi bálsamo y mi piedra filosofal.
Que sean éstas letras mi espada y mi escudo, y también mi estandarte.
Que sean éstas letras la advertencia a la entrada del infierno.
Que sean éstas letras la puerta al paraíso y el fruto prohibido.
¡Que sean mis pecados y virtudes!
Que sean ellas, mis letras, las que me reflejen.
Que mis letras sean mi espíritu.
Que sean éstas letras mi alma.
Que sean mi cuerpo.
¡Que sean mis letras, éstas letras... que sean mi salvación y mi tormento!
Mi palabra, es entonces, la palabra; mi palabra.
Buenas noches.


El alfabeto latino consta de sólo 27 letras, lo único que hay que hacer para crear poesía es colocarlas de la forma correcta. Es usted uno de los distribuidores de letras más brillante que tengo el placer de conocer.
ResponderBorrarSincero y suyo, Casto y Divo